Lady Rose – Capítulo 9

—Es incluso más pequeña que la casita de un perro… — Andando de lado a lado por mi casa, mi hermano menor, Sid Swallows, no paraba de repetir una y otra vez esa frase, como si estuviera diciendo algo totalmente normal y no ofendiéndome.

Puse el agua a hervir para preparar un té bastante caro, que me regaló Nika, saqué un bizcocho de calidad, que también me dio él. Cuando me ofrecían cosas tan caras, muy poco acordes a mi estilo de vida actual, estaba tanto agradecida como desconcertada. No podía imaginar el tener la ocasión de servirlo una otra vez a alguien. Y, sinceramente, ojalá no hubiese tenido la oportunidad.

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Lady Rose – Capítulo 8

Es muy probable que te preguntes por qué, aun siendo plebeya, una vez a la semana me acompaña un miembro de la realeza a casa ¡Y no es solo eso! mantenemos incluso conversaciones largas y tendidas. No es que sea especialmente de mi agrado, pero lo cierto es que tampoco puedo prohibírselo, así que me toca poner buena cara y aguantar.

Durante cierto tiempo, no dejé de darle vueltas al asunto, pero, al final, decidí que mientras no me traiga problemas tampoco es que sea malo, así que probablemente la mejor solución sería ignorar esta situación sin más.

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Lady Rose – Capítulo 7

Tras lo que pasó, Nika no tardó ni una semana en visitarme.

Nika, el hermano mayor del futuro Rey y la persona destinada a servirle, siempre me apoyaba a mí, la prometida de su hermano menor, a pesar de todos los problemas que tuve con el príncipe. Yo, en cambio, me dediqué única y exclusivamente a fortalecer mi posición en vez de forjar amistades con mis “compañeros” aristócratas o los personajes capturables. Pensándolo bien, era con quien mejor me llevaba más que con nadie en este mundo. Pero es bastante obvio que, desde la perspectiva de Nika, todo era distinto.

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Lady Rose – Capítulo 6

Tras invitar a Nika a mi casa, le propuse sentarse en una de las sillas y, cuando lo hacía, me acordé de que en mi casa de plebeya, no tenía bebida ni comida dignas de un noble. Sería bastante maleducado no servirle nada. Preocupada, miré hacia la cocina durante unos segundos.

—No tienes que preparar nada, —Nika, por lo visto, se dio cuenta de mi preocupación. —Somos nosotros quienes vinimos sin previo aviso. Sólo vine para hablar contigo, Feli…Fii.

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Lady Rose – Capítulo 5

El hombre que entró a la tienda y me llamó por mi antiguo nombre era otro de los protagonistas de “Lady Rose”. Su nombre es Nicolas Cabot, aunque muchos, incluida yo, lo llamábamos señor Nika.

— ¡Oh! lamento mi impudencia, el hecho de que os hayáis cortado el pelo hizo que no os reconozca. Ha pasado mucho tiempo, Señorita Felicia.

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Lady Rose – Capítulo 4

El ser una plebeya es de lo mejor.

Ya había pasado un mes desde que me convertí en una simple ciudadana. Después de conseguir el estilo de vida que siempre deseé, no me sentí para nada decepcionada y agradecía cada día a Dios por la felicidad que sentía viviendo así.

En mi vida pasada, obviamente, era una ciudadana normal y corriente, y pensaba que era lo natural. pero al vivir este cambio, de noble a plebeya, obtuve, una felicidad que parecía ser imposible de conseguir.

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Imperial Harem – Capítulo 28: ¿Para ser mencionado como hermanas?

¿La emperatriz? ¿Para qué vino aquí?

Durante el banquete del palacio, ella era solamente un “regalo” y fue degradada a una criada del palacio. Xin Yue Ning ya era tan agresiva, pensando en maneras de asegurar su fallecimiento y ahora se le confiere un título de Concubina, cómo Xin Yue Ning la dejaría fuera. Qing Feng miró a Fu Ling, que estaba de pie a su lado y le acarició ligeramente el hombro antes de susurrar: —Hay un espacio para la ropa detrás de la cortina, puedes retirarte allí primero. — Ella puede decir que Fu Ling es reacia a quedarse, en ese caso sería mejor que ella se escondiera para que ella no sea arrastrada a ningún problema.

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Imperial Harem – Capítulo 27: Confianza (Parte 3)

Durante el verano temprano al mediodía, la luz del sol penetró a través del follaje a ambos lados de los caminos del palacio. Cuando brillaba sobre alguien, no sería abrasador, pero seguía siendo deslumbrante. La cabeza de Fu Ling estaba ligeramente bajada mientras seguía silenciosamente al Gong gong, que caminaba delante. Ella no hizo ninguna pregunta sobre dónde será llevada, no porque no le importara, sino porque incluso si ella le pregunta sería inútil. Si el destino era un lugar que no podía ser contado, sus preguntas no le darían ninguna respuesta, sino que haría que otros se sintieran  agobiados, así que ¿por qué molestarse?

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Imperial Harem – Capítulo 26: Confianza (Parte 2)

— ¡Muévase más rápido! ¿No quieres comer con estos tontos?

Bajo el cálido sol en el patio abierto, había pilas y montones de cestas llenas de ropas, sabanas y cortinas. Al lado del pozo, había tres grandes piscinas de piedra que estaban empapadas con diferentes tipos de ropa. Diez de las sirvientas del palacio estaban bajo el abrasador sol lavando la ropa sin atreverse a levantar la cabeza. Muchos de ellos tienen dedos blancos hinchados que se debió a largas horas de remojo. Aún así, la vieja mamá estaba todavía en el patio, llorando continuamente. La mujer en la oficina de lavandería son todas las empleadas del palacio de bajo rango y sólo podía soportar tales castigos y reprimendas silenciosamente.

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Imperial Harem – Capítulo 25: Confianza (Parte 1)

Frente a la exquisita cama tallada de sándalo rojo, Huang Jiao tomó el pulso de la mujer. No sé si es debido a Yan Hong Tian está de pie detrás o si es debido a la gravedad de la condición el de que sus cejas fueron tensadas con fuerza y había gotas de sudor formando en su frente.

— ¿Su enfermedad es grave? — Yan Hong Tian mostró una expresión de impaciencia. Huang Jiao le tomó la mano y respetuosamente respondió: —La enfermedad de Concubina Qing no es grave, pero su lesión si es de gravedad. La condición de la lesión es más probable sea un trauma interno y por otra parte estos pocos días, el ambiente de la prisión imperial es muy frío, con la dieta incorrecta y la medicina que se ha enviado sobre este tema no fue consumida. Ahora…

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